Debería estar avanzando algo del trabajo pero no me provoca, el fin de semana ha sido de mucho relajo, aunque en mi mente tenía en pensamiento lo que tenía que hacer para esta semana, no quería llenarme de angustia como suelo hacerlo, pensaba si me va a dar tiempo, aunque a veces suelo confiarme demasiado y esa excesiva confianza a veces no me trae buenos resultados. Siento que me he vuelto muy extrema, ya que antes vivía un poquito más preocupada porque sentía que no me iba a alcanzar pero ahora es el extremo de confianza y pensar que si la hago y no, y ese no sube a mis pensamientos y rumiaciones vienen y comienza el círculo vicioso del hubiera, si tan sólo me hubiera levantado, porqué no lo hice así, debí hacerlo azá y así.
Hace mucho no escribo, y quería darme este momento para escribir y liberar. El lunes, este lunes que pasó fue liberador, catártico, hace mucho lo necesitaba, venía de una semana confundida, una semana donde mi compañero de trabajo, aunque más que compañero mi amigo, un amigo que encontré sin querer queriendo y sabe Dios por algo pasan las cosas el haberlo conocido, decidía irse y me costó aceptarlo; ya había pasado otras veces pero esta vez lo acepté porque siento que sí. Sentí que iba a costarme desprenderme pero también estaba viéndolo como una oportunidad de reiniciar sola. Le agradezco mucho su presencia, porque gracias a él ya no me sentí aburrida, me sentí tranquila, me sentí segura y pude hacer cosas. Queríamos hacer más pero los factores externos motivacionales si en ocasiones no están presentes no ayudan. Él venía con mucha motivación y ganas y encontrarse con una realidad que le ofrecía poco, pues era entendible ese sentir. A pesar de eso quería trabajar, quería que trabajaremos juntos y lograr como suele decir él grandes cosas. Esa semana en el camino de su crecer, me invitaba a crecer con él, me animaba a que alzara vuelo, que merecía más, veía en mi potencial, confiaba (confía) más en mí que yo misma en mí; y en ese transcurrir se presentó una oportunidad para mí, me animó a lanzarme y yo aún dubitativa lo hice. No niego que me emocionó la idea de trabajar nuevamente con una ex compañera de trabajo anterior y sobretodo volver a lo que me gustaba y donde sentía que era lo mío, el área donde estoy me da más libertad pero siento que no me encajo, aunque para mi compañero sean excusas.
Pensando y repensando lo envíe, días siguientes mi ex compañera me dice para ir a una entrevista, le pregunto si el ingreso era inmediato y ella lo afirmó, a lo que pensé "tengo cosas pendientes" así que opté por agradecer y decir que no iba a poder. Mi compañero al saberlo, su lenguaje no verbal decía mucho, quería resonrarme nuevamente, y aunque no dijera palabra alguna logró que me sintiera como la primera vez que me cayó su llamada de atención, ante el intento de contenerme pude regular un poco porque no quería dar a entender que nuevamente estaba llorando, que ante alguna llamada de atención mi respuesta inmediata era llorar. Luego, más tarde, estaría con él soltando el nudo que tenía atorado en la garganta, no quería que me viera así pero para que negarlo, su compañía y ese abrazo hizo mucho de alivio, aunque él siguiera diciéndome que respetaba mi decisión pero no la aceptaba porque no me entendía el porqué, yo sólo defogaba lo que tenía atorado, lo que no sabía cómo explicar o quizás sí pero no quería porque no quería sonar a disco rayado. Compañero, creo que te dije que no quería ser psicóloga, que quería estudiar otra cosa, y si lloré como lloré fue porque estaba confundida, seguir trabajando en algo que no siento que sea tanto lo mío, o renunciar y seguir lo que quiero aunque sé que me cueste dinero y tiempo, o sacrificar y seguir trabajando y estudiando para que sirva como puente a lo que quiero, aunque tenga miedo de que sea tarde, que se pase la vida y no pueda hacerlo. Eso que no entiendes, es lo que acabo de soltar.
Después más tranquila, comenzamos a hablar, él tiene planes determinados, aspiraciones y sueños que quiere, lo cual lo refuerzo y felicito porque me da gusto que ya lo tenga pauteado, y en se trayecto le pregunté o mejor dicho como en forma afirmativa mencioné, si ese crecer que buscaba en mí era porque quería que sea esa mujer que él quiere encontrar, una mujer que no se conforme y que tenga aspiraciones, a lo que él afirmó. Mi compañero me menciona siempre, que no le gustaría encontrar a una mujer conformista, ya que él no lo es, le gustaría encontrar una compañera, amiga, mujer que aspire, que quiera crecer, así como él quiere crecer y hacerla feliz y él siente que necesita asumir más para poder lograrlo, que sume a su vida y no que reste, y así en viceversa. En ese momento lo que pensé fue no creo ser yo, aún me falta vivir y conocer, mientras que él ha experimentado y vivido y se ha curtido de muchas cosas y experiencias que han enriquecido los distintos planos de su vida y ahora lo que busca en este trayecto de su vida es estabilidad y tranquilidad, mientras que yo también la busco pero sé que quiero disfrutar y vivir más, aunque no me anime, aunque no salte, aunque aún sea una cobarde.
Hoy domingo, sentí como siento en otras ocasiones fugaces que quisiera que se detenga, esa sensación de que si puedo lograr lo que quiero, que no es difícil, que es sencillo, que me complico tanto cuando no debe ser así, que el trabajo donde estoy no es difícil, que en sencillo sólo es cuestión de organización y planificación, citando a mi compañero, que en diferentes ocasiones hemos intentado coordinar para planificar pero por algunos motivos no se dan. Que es cumplir con las tareas y responder, que es ser práctico y no complicarse la existencia, que es eso ahora lo que busco, que a veces ser psicólogo o trabajador social nos hace sensibles y querer ser el que les solucione la vida, porque nos preocupan las personas, pero mi compañero me hizo ver que no siempre será así, que son las personas que toman su propia decisión, que debemos ser cautelosos y a veces un tanto fríos, que quisiéramos sí ayudar pero que a veces no se puede porque no está en nuestras manos y que no debemos complicarnos tanto aunque en ocasiones quiera matarlo porque a veces él ya es en extremo de querer no complicarse la existencia y discúlpame (si lees esto en algún momento) por las veces que te he dicho que eres vago, sé que no lo eres pero a veces me dieras a parecer, no sé si te cubres usando "falta motivación" aunque lo dudo, porque tus otras experiencias laborales me dicen otra cosa. En otros momentos te he dicho que eres un "corrupto" o algo así (disculpa por eso también) pero es que a veces "tu afán" (sabes a qué me refiero) puede más que la responsabilidad, y como te dije esa vez aunque igual me diste a entender que te da igual o algo así, hay que priorizar y cumplir y asumir, y sí, en esos momentos de "corrupción" sale a relucir tu lado manipulador que reconoces tener y yo he podido experimentar. Pero...¿sabes qué es lo bonito? qué luego de no dejarte llevar por esa "corrupción" valió la pena porque te llevas gratas experiencias, te sientes contento, te sientes tranquilo porque sientes que aportaste algo en ese momento y eso me da mucho gusto.
¿Sabes compañero? A veces siento que se puede hacer más, quizás no ahora podamos hacer más pero posiblemente y ojalá en otra oportunidad volvamos a trabajar juntos y hacer algo. ¿Sabes también? Siento que te quedo chica un poquito (bueno de edad un poquito jeje, obvio) pero también en aspectos profesionales. Siento que te has dado cuenta que me falta crecer, luego de ese lunes catártico donde desaté el nudo que en ocasiones vuelve a mí. ¿Además sabes? Siento que, y espero que más adelante pueda demostrar más no sólo a ti sino a otros que he crecido, que soy un poco más madura, independiente, una mujer, ya que como dices ya no soy una niña, soy una mujer, pero estimado compañero, amigo, me encuentro en proceso. ¿Sabes? todos tenemos un yo niño, un yo adulto y lo sabes bien, sólo que hay momentos y momentos para sacarlos a la luz.
Gracias por ese lunes catártico, gracias por ese abrazo, gracias por esas palabras. Gracias por ser mi compañero, mi amigo, mi causa. Dios por algo nos puso, con una misión ¿verdad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario