jueves, 28 de julio de 2016

Soltar y saltar

Y llegó el momento. Era algo que tenía en mente desde hace un mes aproximadamente pero pensé en resistir uno más porque lo necesitaba, hasta que llegó la hora y lo dije y fue aceptado.

Quizás sí, no debo mentir que esperé otra respuesta; en un primer momento estaba indecisa no sabía si había procedido bien o  debí haberlo hecho de otra forma. Era (o es) jugármela como lo hice anteriormente en el otro empleo, donde me fui y luego pasó tiempo para laborar de nuevo. Quizás mi decisión fue algo impulsiva (algo que me he ido dando cuenta que son así y que estoy en proceso de reflexión para el cambio) pero por otra parte las veces en que pensaba retroceder me ponía a pensar en todas las veces que pensé los motivos por el cual irme.

No es fácil sentir los días que te quedan, tu ambiente de trabajo, tus compañeros, amigos, tu sitio. Lo más difícil es sentir que están haciendo la selección para tu reemplazo y sentir un nudo en la garganta y ganas de decir me quedo.

Otra parte difícil es saber qué es lo que te espera, algunos se van con otra oferta, en mi caso es porque quiero un respiro. Ya lo tenía previsto como iba a pasar y hasta la fecha se ha dado así, pero luego lo que viene aún está borroso pero sé que estará bien, en el tiempo descubriré lo que ando buscando y mientras tanto (otra de las partes duras) es hacer cálculos y administrar el dinero.

Si bien gracias a Dios no tengo gastos fuertes, ya para la edad que tengo se viene el ahorro. Tantas cosas uno anhela que lamentablemente sin dinero no se puede hacer mucho. El mercado laboral está algo jodido, pero nada es imposible si lo buscas.

Los compañeros te pueden decir muchas cosas, te pueden sugerir y hacer cambiar de razón, pero si estás segura de algo y lo sientes hazlo, claro que mirando las consecuencias. Quizás sí (ok, sí) tengo todavía miedo, creo que es normal ante los cambios y crisis. Pero si no lo hubieran cómo sería, quizás aburrido, monótono y posiblemente tu motivación no sea la misma.

Y es que hay que saltar para buscar nuevos horizontes, es un riesgo.