Querido:
Hace mucho que no hablamos con la frecuencia que lo hacíamos, ya que ese mucho son meses no son años (espero que no).
Quedamos en ser amigos, pero al parecer no lo es, quizás son tus jodidos horarios. Me jode.
Te dije que no podía decírtelo, necesitaba ordenarme, muchas cosas tengo encima, me dijiste que quizás así tenía que pasar, sin tener explicación y que podías esperar. No sé cuánto puedas esperar y a veces me asusta.
Me asusta saber lo que ya sabes. Descubrir que he querido por sentirme querida y apreciada, porque me he sentido reforzada de saber que le gusto o intereso al otro pero no que haya sido recíproco terminando a veces (bueno en las 2) ilusionada, enganchada como si la vida me diera la lección que así no es pues. Y me asusta, no quiero quererte así.
¿Sabes? Me complico, sí, como me lo dices me hago mucho mundo, un mundo que es diferente al tuyo, en donde dices que antes tu mundo era así como el mío pero que ahora que estás allá ha cambiado y ves las cosas distintas e incluso diría yo más liberal. Me asusta sentir que te quiero por simple capricho, no porque realmente lo sienta o quizás si lo siento pero tengo miedo de estar maquillandolo nuevamente solamente por tenerte aquí, ahí.
¿Cómo es que te puedo querer sin haberte visto? ¿Por qué me siento así si entre nosotros no hubo, no hay nada? Costumbre, dependencia a hablarnos casi todos los días, saber cómo estabas, que tu querías saber cómo estaba. El no tener trabajo y actividades me está matando un poco creo yo, es un círculo vicioso.
¿Sabes? Hasta me da pena que leas esto algún día y decidas retirarte porque me dijiste que no quisieras hacer daño o que si quería que te vayas te lo dijera pero no quiero. Quiero ser tu amiga, así estemos o no quiero serlo. El tiempo me mata, no conocerte, no saber para cuando ni cómo pero mantengo la esperanza de verte, algo me dice que sí.
A pesar de que me joden tus manías, tu estilo de vida, tu desorganización, dejadez, flojera, ilusiones por encima y que no logras que se concrete, no sé porque te quiero. Eres como la pieza que no encaja, hasta ¿sabes? Me asusta pero quizás como una vez te lo dije lo nuestro puede ser solamente sexual, una atracción de sexo muy intensa y luego más nada.
Porque he de confesarte querido que me irrita cuando hablas de lo mismo y no hiciste nada por mejorar, cuando me dices que no te alcanza pero si te alcanzó para juerguear, cuando me dices que para que complicarse la vida y todo pasa por algo. Cuando hablas de ideales pero no los aterrizas, me irrita.
Si me di el tiempo es para organizarme, no exagerando pensando que contigo me quedaba y que iba a tener una vida contigo y por eso me asustaba que no tuvieras nada concreto en tu vida no, o quizás en un momento sí. Tenía suficiente rollos en mi cabeza, nada concreto, miedos, falta de arriesgar, tan distinta a ti que sentí que contigo iba a aprender a ser esa alma libre que quiero conseguir, que quizás estoy reprimiendo.
Intento no hablarte, intento no querer saber de ti pero es peor, cuando más lo evitas es peor y es mejor afrontar, por eso sigues en mis redes pero sin la misma frecuencia de comunicación. Intento no confundir mis emociones, intento ser más racional pero querido creeme las ideas son más fuertes de pensar si te pasa igual que a mi, ese sentimiento de extrañarte, esas ganas de decir te quiero reprimiendolas porque me asusta decirlas sin ser consciente si realmente te quiero o es pura necesidad de tener a alguien a mi lado y yo no te quiero ni me quiero hacer daño.
Pienso en que te quiero pero me vienen las situaciones irritantes de ti y se desvanece pero luego vuelven y así. Soy inestable al parecer, la psicología me está matando, me autoanalizo mucho e intento dejarlo.
Algo me dice que quizás por ahora no, quizás mejor así, porque algo bueno nos espera cuando nuestras vidas estén reorganizadas por separado, maduras y decididas para unirse y seguir siendo dueños de uno mismo sin depender del otro.
Te quiero en este momento.