*Blog Sin DestinO*
domingo, 23 de agosto de 2020
No les ha pasado...
sábado, 14 de marzo de 2020
Estoy cansada
miércoles, 11 de marzo de 2020
Conformismo
sábado, 9 de marzo de 2019
¿Destino María? El cielo de los niños
Te conocí y me enamoré, me propuse ser la mejor madrina, eras mi primera ahijada, y quería darte lo mejor, si hubiera podido te sacaba a pasear, pero me decían que por tu condición no podías, que había que cuidarte, me dio impotencia pero entendí; luego cuando fui a verte, ya no te vi en tu cama sino en tu coche, tomando aire con tus demás amigos, con esos ojos inmensos, hermosos, negros y tus pestañas qué envidia! y tu colita de media cola, te di besos, tomé tu mano y yo sentí que también tuviste el reflejo de tomar la mía, sentí que te agitaste un poco y parecías querer llorar y me acercaba a decirte que tranquila, que no pasaba nada. Te hice piojitos en el cabello, te gustaba que te tocara la cabeza, te relajabas, cerrabas tus ojos y mirabas hacia arriba, sabía que te gustaba, ya lo había identificado desde la segunda vez que te vi y estabas en tu cuna, lo hice y te gustó.
Como sabía que la audición posiblemente aún estaba conservada, te regalé un carrusel musical, había que estimularte de alguna manera y al saber que le daban cuerda y te emocionabas, ver el video donde te ponían el carrusel me emocionó más y fui feliz y comencé a pensar que otras cosas más podría regalarte. Me dieron una muñeca con sus accesorios para ti, mi familia confiaba conmigo en que pudieras ir un poco mejorando, pero en el fondo yo sabía por lo que me habían dicho que era difícil, entonces pensé que la muñeca podría tener otra destinataria, espero no te molestes María, la tendrá una de tus amigas, sé que le gustará y le dará mucho amor y la cuidará como tú la hubieras cuidado.
María recordaré tu mirada, tu respiración emocionada, tu tomada de mano, cuando lloraste en el momento antes de que te bauticen, sí, seguro era la emoción de saber que te bautizarían. Ya no estás más aquí en este plano físico, pero sé que estás en espíritu, en energía, protégeme por favor y sé mi fuerza, así como también de las personas que conociste en este tu paso por la tierra. Hoy ya no sufres, ya no tienes límites, eres libre mi pequeña María, eres libre, estás en paz y eres feliz. Quizá en algún momento de tu otra vida encuentres a tu madre y le preguntarás qué pasó, por qué se dio así las cosas, no sé, se me ocurre, pero todo dependerá de ti.
Me dejas con la enseñanza de que la vida hay que aprovecharla al máximo, hay que vivirla y hay que lucharla como tú y tus demás amigos siguen luchándola ahí, no se rinden y siguen en la lucha. Gracias mil por esa enseñanza, por tu energía, por la luz y vibra hermosa que me dejas. Te llevaré en mi corazón y espero no te pongas celosa si es que vuelvo a ser madrina de otra u otro ahijado o ahijada, no te preocupes que para mí, siempre siempre siempre serás mi favorita, especial ¿sabes por qué? Porque fuiste mi primera ahijada.
Te quiere y querrá mucho tu madrina Andrea.
Hasta pronto María, mi María Milagros, ya nos veremos.
Un beso hasta el cielo de los niños, donde abundan seguro los arcoiris, los unicornios, las nubes son dulces, existe paz y felicidad y velan por los niños que siguen luchándola en la tierra.
jueves, 31 de enero de 2019
Poema 1
sábado, 29 de diciembre de 2018
María Milagros
Tengo una ahijada. Se llama María Milagros, no sé si sea coincidencia. En un momento de mi vida pensé si sería madrina de alguien, mejor dicho, si alguien me haría madrina, me eligiría como madrina es decir. Hasta que se dio la oportunidad y yo decidí ser madrina, porque sentí que lo necesitaba, porque quería, porque lo requería en ese momento de mi vida.
María Milagros tiene 3 años, tiene discapacidad, tiene madre biológica pero no está presente. No está. Aún no sé muy bien su historia pero cuando la veo me transmite paz, sus ojos grandes y hermosos, su respiración, su emoción cuando le puse Rodolfo el reno me llenó el corazón. Visualmente no distingue, es más sensorial y auditiva al parecer, tiene parálisis cerebral, permanece más tiempo en su cama y en su silla de ruedas. Le gusta los masajes, que le acaricien la cabeza, lo descubrí por como cerraba los ojos y se relajaba con tal ganas. La amé.
Pero también me puse a pensar en su futuro, qué será de ella cuando crezca, aunque dicen que para esos niños su pronóstico de vida no es mucho, ya por la discapacidad que tienen, por tanto es buscarles calidad de vida. Quiero dar lo mejor de mí para mi ella. Quiero ser una buena madrina en este primer papel protagónico de madrina que me toca en la vida.
A la par de ella, se encuentran más niños en este lugar, niños con discapacidad en abandono total, otros con medida de protección en donde a veces los padres van a visitarlos (no todos, sólo algunos, para decir verdad son pocos). Cada uno guarda historias, los padrinos de otros niños que van a visitarlos al conocer la realidad y las historias dicen qué crudo, qué fuerte y sí, cada niño guarda una historia.
Estoy en el parque, viendo jugar a niños y me pongo a pensar en mi ahijada, María Milagros, en mi amigo Jean Piere o Piero, en Lium, ahijado de otros compañeros, mi amiga Dana, las hermosas Sofía y Luzma, y pienso y aunque está mal quizá pero comparo y duele. Duele saber que ellos no puedan disfrutar como ellos, y me pregunto... ¿Por qué Dios, destino, universo hay este tipo de distinción? No renegaré contigo, sólo es una pregunta, alguna vez mi abuela me dijo o alguien me dijo que quizá es una manera de que limpiemos nuestra alma o algo así.
Es injusto, da impotencia. Ahora cada vez que como algo, veo algo, veo a niños como ahora pienso en María, pienso en los niños y duele, duele saber que no puedan experimentar lo que uno puede hacer.
Sólo Dios sabe y si existe justicia la habrá, nadie sabe lo de nadie, no tengo porque juzgar a la madre o padre o familia de María, de Piero, Sofía, Lium, Dana, Luzma. Sus motivos habrán tenido, quizá fueron conscientes de que no iban a poder y mejor decidieron dejarlo ahí (pero la manera en cómo lo dejaron?, sin comentarios). Quizá la desesperación, la inexperiencia, un embarazo precoz, no deseado en fin.
Pero así como me centro en esta oportunidad en estos niños con discapacidad, también hay niños sin discapacidad pero que no reciben la calidad de vida y tiempo que se merecen. Hay muchos que deciden seguir con el embarazo por el que dirán, pero lo que más jode es que conociendo métodos no los ponen en práctica (población adolescente en sí y quizá puede sonar a discriminación pero también personas de provincia). Pero es responsabilidad compartida, del estado y de la sociedad civil, y es que se debe invertir en educación sexual y dejar los tabúes de lado, creo que eso ayudaría mucho.
martes, 23 de octubre de 2018
Vómito
No sé que es lo que estoy sintiendo, no sé cómo definirlo sólo sé que me siento así, sólo sé que mi cuerpo está queriendo decirme algo, el dolor de cabeza de la mañana, esa sensación de intranquilidad, de sentir que quiero hacer pero cuando se junta todo sentir que no tengo el control y me da la ansiedad, ese temblor en el cuerpo de no saber si es estrés, si es que ya me cansé.
He estado aguantando mucho, he estado sintiendo que sigo en marcha dando manotazos de ahogado, como si ya tengo que hacerlo porque en fin tengo que seguir, sin un sueldo que ha llegado, sin una motivación, enterarme que ya no tendré trabajo es para mí preocupante pero a la vez liberador, porque estar un año sin descanso creo que me ha pasado factura y no veo la hora de que se termine todo esto y poder descansar, aunque claro luego extrañaré estar ocupada trabajando y nuevamente comenzará el círculo vicioso del dolor, frustración si no encuentro algo pronto y quien sabe nuevamente deprimirme como lo estuve esos 7 meses, 7 jodidos meses sin trabajo, en donde pude haber renunciado a mi carrera y dedicarme a mí, a lo que quería siempre hacer pero por temas económicos no lo hice.
Y ahora estoy en la oportunidad de replantearme, de decirme de nuevo para qué estoy hecho, que fin tengo yo aquí en la tierra, debo seguir perfeccionándome en mi carrera o debo retirarme y dedicarme a lo que yo quiero, a estudiar teatro, baile o a escribir. Recuerdo que si estoy en esta carrera es porque lo otro para otros era hobby y yo me dije que terminaría la carrera y tendría ingresos y luego me dedicaría a lo que quería, pero al parecer la dudo, la pienso y me cago de miedo porque tengo miedo a que no tenga ingresos, a qué pasará de mí entonces nuevamente siento que tengo que cancelarlo y dedicarme a la carrera. No puedo quejarme que tiene cosas buenas, he aprendido a quererla, a respetarla y me ha servido para ayudar e incluso ayudarme, pero también he aprendido que agota, que cansa, que implica estar bien para poder ayudar y siento que esto ya me está pasando factura.
No sé como describir lo que siento, quisiera llorar y no me sale, quisiera acudir a ti pero no sé si estarás disponible como antes, ya que estuviste conmigo esos 7 meses de frustración (gracias por eso), no sé, simplemente no sé. Solo quiero dormir, pero mi cerebro no me deja, esta rumiando, pensando y dando vueltas, y hasta vergüenza me da decirlo pero siento envidia, fue la gota que hizo que me doliera más lo que me duele hoy. Pero no debo sentir envidia, pero quizá lo siento porque no sé qué hacer conmigo o quizá sí lo sé pero aún no quiero arriesgar a irme. Aunque sé que falta poco, y ese poco quiero que llegue ya.
No sé cómo definir lo que siento, sólo quiero dormir, despertar y que toda esta mierda se haya calmado.