domingo, 23 de agosto de 2020

No les ha pasado...

No les ha pasado que sienten algo dentro, como que sienten que van a conseguir algo, que algo bueno va a llegar, que ya está llegando, que se va a dar y de repente nada. No llegó nada.

Eso es lo que siento, y a veces sucumbo, me desespero y lloro de impotencia y frustración. Siento que ya no puedo más, sólo quiero respirar, abrir mis ojos y ver que esto pase.

Lo siento ahora que no tengo trabajo, nuevamente, que se suma a las sensaciones y preguntas que he tenido anteriormente cuando he estado sin trabajar. Esta vez le sumé estas preguntas a Dios. ¿Por qué siento esa sensación de que va a llegar? ¿Quieres que me dé cuenta de algo? ¿Me falta ponerle más empeño? ¿Voy por buen o mal camino? y ahora mirando al cielo, respirando, pienso y quisiera estar en el lugar donde me refugiaba, quisiera gritar con mi voz pero como no puedo lo hago con mi voz mental y digo ¡DIOS DAME UNA SEÑAL, POR FAVOR DIME ALGO! ¡SAN JUDAS QUÉ PASA! y luego les pido me conforten y me den fuerzas para seguir y no desfallecer en el intento.

También pienso que no soy la única con este problema, somos varios y algunos casos más fuertes que otros que han perdido su trabajo, que están en nada y se la están buscando. O también se le suma otros problemas de salud, entre otros. Y yo queriendo que me hagan caso, disculpa Dios y Santos, es que me desespero, disculpa deben estar más ocupados con asuntos importantes como las personas más vulnerables. 

Y como esas personas se la están buscando, yo también estoy remando en eso, leí, escuché por ahí que esta situación hay que verlas como oportunidades para crecer, dar la vuelta y que en este tiempo se darán los emprendimientos. 

Y quizá por ahí esté mi camino, porque viendo las páginas de trabajo, no hay muchas ofertas y si las hay no se ajustan a lo que busco y uno tiene que adaptarse pero creo yo que si tienes la posibilidad hacer lo que te gusta (y esto es algo con lo que he venido luchando). 

Resuena en mí el que uno tiene que ser felices haciendo algo que le guste antes de partir de este plano. 

¿No les ha pasado qué han experimentado todo esto o parte de esto?

Un abrazo. 

21.08.20

sábado, 14 de marzo de 2020

Estoy cansada

Estoy cansada de estar yendo al médico (aunque a veces pienso que me gustaría serlo, es interesante, antes de ser psicóloga pensaba en estudiarlo)

Estoy cansada de que no me curo de algo y ya aparece otra dolencia en mi cuerpo

Estoy cansada de no poder comer lo que quiero (chocolate, snacks, helado, agua helada, marcianos, estoy en este verano tomando agua, refrescos sin helar, gaseosa, cerveza, tragos cortos)

Estoy cansada de andar pensando que algo me puede caer mal y mejor lo evito

Estoy cansada del dolor que a veces viene y a veces se va, estoy cansada de no vivir como quisiera hacerlo, estoy cansada de estar yo misma poniéndome mis límites, estoy cansada de tener estos pensamientos divididos que dicen que todo va a estar bien y otros que me llevan al extremo de la paranoia pensando que voy a contagiar y que mejor no haga nada hasta estar totalmente limpia. 

Estoy cansada de que cuando pienso que todo está bien y ese pensamiento predomina, lo hago, y luego viene el dolor o aparece un malestar y luego aparece la culpa, como si me castigara, como si dijera eso te pasa por no hacerme caso. 

Estoy cansada de no poder vivir libremente, sin dolor, sin malestar, sin esta noica, a veces pienso que estoy pagando un karma(tenía una amiga que lidiaba o lidia con esto, estaba ahí dándole soporte pero ya no sabía que más hacer y ahora lo experimento)

Sé que otras personas pueden estar cansadas de otras cosas más complejas que las que yo puedo haber mencionado, y sí, es verdad, si comparamos los problemas lo de nosotros a veces pueden verse pequeños en comparación con los de otros y ves que te haces un mundo y ellos no, ellos siguen porque saben que tienen que seguir viviendo o algunos se tiran al abandono porque ya no quieren más. Cada quien decide como afrontarlo. 

Yo estoy cansada, y cada vez que quiero afrontarlo los pensamientos y el suceso del pasado viene, haciéndome recordar ese error y cuando lo observo creo que aparece porque como me dijo una vez el psicólogo que fui, soy perfeccionista y yo ¿qué? pero creo que sí, lo soy o no creo que me haya manipulado para creerlo. Pero volviendo a lo de la perfección, si es así, es que siento que ese suceso hizo que lo que tenía pauteado se viniera abajo o el culparme de cómo yo con una vida tan bien que iba pude fregarla de esa manera y eso creo me atormenta y duele. Y quiero soltarlo, estoy cansada.

Estoy cansada, siento que está apareciendo un lado oscuro que está cubriéndome, poniéndome de mal humor, he tenido días así, pero no sé, siento que no soy yo. 

Estoy cansada y sólo quiero vivir. Dejar de tomar medicinas, comer rico, reír fuerte, callar estos pensamientos de michi que ahora pareciera que están más latentes.

Estoy cansada de pensar que puedo contagiar a alguien, de yo misma aislarme, de yo misma ponerme barreras, estoy cansada. A veces salen momentos en los que me digo "oye estás aquí, no te has ido" y me hace mantener la esperanza, el día que deje de sentir eso o deje de hacer cosas que reconozco que son propias mías, ese día creo que me habré perdido.

Estoy cansada y yo sólo quiero vivir, por favor. Vivir y ser feliz. 

miércoles, 11 de marzo de 2020

Conformismo

Quiero llorar y no puedo, creo que tanto ya he podido llorar o he estado reprimiendo que ya no lloro o no sé.

Hace días pensaba escribir y no lo hacía, me ponía muchas excusas para no hacerlo, una de ellas mi desesperación por querer escribir rápido, sin errores, sin que el teclado del celular me falle, sin demorarme, como si algo me apurara, como si quisiera hacerlo todo rápido y ahora que lo escribo me parece contradictorio a lo que he estado leyendo últimamente en Instagram (una red que consumo mucho ahora y que pensaba no seguir más cuentas pero encontré cuentas psicológicas, psicoterapéuticas interesantes), que dicen que uno tiene que practicar el ser consciente de lo que hace e ir a tu ritmo, pero siento que mi ritmo es muy loco, se me vienen muchas ideas a veces y quisiera escribirlo todo y que nada se me escape pero estoy aprendiendo a que tengo que dosificar.

El impulso o hacer cosas por impulso no me ha venido bien en los últimos meses de mi vida, claro que creo yo que hay impulsos que te permiten realizar acciones positivas y en favor tuyo, beneficio de algo o otras que resultan ser negativas y afectarte o afectar algo. A mí me pasó factura quizá, sigo teniendo hipótesis en mi cabeza sobre eso pero intento soltar, quiero soltar pero va y viene. Es como si yo misma me torturara ¿para qué o por qué? No sé o quizá sí pero lo encubro.

A veces mi situación actual lo relaciono con eso, me frustra, me da cólera me siento triste, pienso por qué la tuve que cagar, maldito impulso que me hiciste pensar en "YOLO" y ahora estoy así, y por otros momentos pienso que es una oportunidad para replantearme de nuevo que quiero hacer en mi vida, hacia donde voy, cual es mi propósito, me gusta lo que hago o lo hago porque en fin.

Reflexionando me pongo a pensar que sí, sí me gusta y otros cuando va mal la cosa pienso que nunca debí estudiar psicología, debí estudiar lo que pensaba que era un hobby, pero nuevamente me digo oye pero no está mal la psicología, mira lo que has logrado hasta ahora y te gusta la salud mental, comprender y entender las mentes, las personas, tener hipótesis ante situaciones... Pero luego la pregunta ¿soy feliz? ¿realmente lo estoy siendo? (si querías saber si llegué a llorar, aquí lo hice). Me respondo que sí, tengo una familia, una casa, un gatihijo, gatissobris y tengo que agradecer por eso pero personalmente hablando conmigo mismo tengo días en que no me siento feliz, siento que algo me falta y posiblemente lo esté aludiendo a mi situación actual, nuevamente no tener trabajo, ¡qué frustrante! ¡Nuevamente sin trabajo eh! Y por eso me pregunto ¿es en serio esta carrera para mí? Pensaba estudiar administración pero ese suceso negativo hizo replantearme cosas y pienso que tengo que invertir en algo que sea realmente productivo y provechoso para mí y por eso aún no estoy invirtiendo en ningún curso pero ayer se me ocurrió una idea.

Mientras que estoy en unos temas de salud que quiero salir de ello y así poder dedicarme bien bien a la búsqueda laboral que tuve que parar por ese tema, pensé en ok, arriesgarme y marketearme (sí, quizá estoy usando mal la palabra, no sé) y poner que diseño y ejecuto talleres haber que sale mientras, claro que me falta práctica y repasar pero sobre la marcha puedo hacerlo y aquí otra pregunta que me hago ¿soy floja? Si para escribir este post le di vueltas teniendo tiempo, y me puse a pensar el otro día de por qué no me gusta la orientación clínica y terapéutica y se me ocurrió una hipótesis (me gusta tener hipótesis) ¿será que no lo haces por miedo a fregarla, porque en tus manos está la salud mental de una persona y porque te da flojera leer y lo quieres todo fácil? AU. SÍ, AU. CONFORMISMO. SÍ. AU.

Eso resonó mucho en mí, pensé oye puede ser verdad eso y eso no está bien y porque no intentarlo, quizá no soy mala solo que el miedo me paraliza y mis creencias lo están haciendo, entonces pensé ok, por qué no. 

Pero mis impulsos y días son así, días que me levanto con toda la actitud y el ánimo y otros que me siento derrotada, abatida y pienso en conformarme con lo que tengo y pienso así soy feliz, ya está pero y agradezco que últimamente, hace poquitos días me pongo a pensar en porqué conformarme, osea siento que estoy llevando a un extremo eso de se feliz con lo que eres y tienes pero ya en versión muy profunda y pienso que eso no está del todo bien, que puedo dar para más, que tengo potencial y me estoy echando para atrás.

Y sí, me estoy echando porque aún quiero saber cual es mi propósito, si realmente esta es mi vocación o es otra, o quizá ya lo hice y ahora tengo que disfrutar, pero pausa. Pienso en lo que quiero lograr, quiero hacer impro pero ahora no puedo porque tendría que invertir y luego eso como puedo volver a ganarmelo, entonces pienso tengo que seguir trabajando para poder invertir y así me queden ahorros, pienso viajar y también tengo que seguir ahorrando. 

Hace unos días una chica que sigo en Instagram decía algo como que como vas a obtener lo que quieres sino te esfuerzas, luego apareció una imagen que vi, estaba en inglés (a falta de retomar estudiar el inglés, me pongo a leer imágenes y reseñas en inglés para no olvidarme, lo extraño) y daba entender casi lo mismo que la chica dijo, yo creo en señales y pensé ¿será que me está diciendo algo? Pensé nuevamente, sí es cierto, pero ahora mi prioridad es mi salud, y es curioso antes que me pasara el impulso negativo no lo era y a veces no me gusta, era más tranquila, pero bueno, por algo suceden las cosas es lo que me digo.

Ya quiero estar bien, sentirme bien, para retomar mi búsqueda, ya he remado en estas aguas, ya son como 4 veces, he llorado, he vuelto a tener esperanza, he sentido ilusión, desesperanza, ánimo, desgano, he aprendido a organizarme, a ser paciente aunque en esta última vez no lo fui y nuevamente estoy que la trato de cultivar. 

Quiero ser feliz, no lo digo que no lo soy, pero siento que algo me falta, quiero ser feliz para poder transmitir eso a mi familia, a mi entorno, quiero sentirme satisfecha, quiero lograr mis objetivos, quiero ser independiente, productiva y sentirme orgullosa de haber pasado por este plano. 



sábado, 9 de marzo de 2019

¿Destino María? El cielo de los niños

Nuevamente la vida me dice oye soy efímera, un día estamos aquí y otro día ya no. Si bien me habían dicho que el tiempo de vida de estos niños era frágil y poco, no pensé que llegaría este día tan pronto. Te conocí en diciembre, te vi en enero y me arrepiento no haber ido el mes de febrero. Hoy 09 de marzo del 2019 recibir la noticia que ya no estás aquí mi María Milagros me dolió, y por más que intento estar tranquila y asimilando, al escribir estas líneas caen lágrimas y recuerdo tu rostro. Pienso si quizá estoy exagerando al sentir todo esto, ya que fue poco el tiempo en que pude compartir contigo, verte, mirarte, tomar tu mano, poner mi mano en tu pecho y sentir tu respiración, tus hermosos ojos grandotes mirarme, porque yo sé que sí! me mirabas, me escuchabas, me sentías. Vergüenza me da escribir esto siguiente, yo iba a tener otro ahijado, pero por temas que Dios sólo sabe, el universo y destino sabe sucedió que tú fueras mi ahijada, te soy franca, al inicio pensé que por qué, pero luego al conocerte me enamoré de ti, y te pido perdón por juzgarte, soy una estúpida, que juzgó sin conocerte y ese ya es otro rollo que tengo conmigo que no viene al caso.

Te conocí y me enamoré, me propuse ser la mejor madrina, eras mi primera ahijada, y quería darte lo mejor, si hubiera podido te sacaba a pasear, pero me decían que por tu condición no podías, que había que cuidarte, me dio impotencia pero entendí; luego cuando fui a verte, ya no te vi en tu cama sino en tu coche, tomando aire con tus demás amigos, con esos ojos inmensos, hermosos, negros y tus pestañas qué envidia! y tu colita de media cola, te di besos, tomé tu mano y yo sentí que también tuviste el reflejo de tomar la mía, sentí que te agitaste un poco y parecías querer llorar y me acercaba a decirte que tranquila, que no pasaba nada. Te hice piojitos en el cabello, te gustaba que te tocara la cabeza, te relajabas, cerrabas tus ojos y mirabas hacia arriba, sabía que te gustaba, ya lo había identificado desde la segunda vez que te vi y estabas en tu cuna, lo hice y te gustó.

Como sabía que la audición posiblemente aún estaba conservada, te regalé un carrusel musical, había que estimularte de alguna manera y al saber que le daban cuerda y te emocionabas, ver el video donde te ponían el carrusel me emocionó más y fui feliz y comencé a pensar que otras cosas más podría regalarte. Me dieron una muñeca con sus accesorios para ti, mi familia confiaba conmigo en que pudieras ir un poco mejorando, pero en el fondo yo sabía por lo que me habían dicho que era difícil, entonces pensé que la muñeca podría tener otra destinataria, espero no te molestes María, la tendrá una de tus amigas, sé que le gustará y le dará mucho amor y la cuidará como tú la hubieras cuidado.

María recordaré tu mirada, tu respiración emocionada, tu tomada de mano, cuando lloraste en el momento antes de que te bauticen, sí, seguro era la emoción de saber que te bautizarían. Ya no estás más aquí en este plano físico, pero sé que estás en espíritu, en energía, protégeme por favor y sé mi fuerza, así como también de las personas que conociste en este tu paso por la tierra. Hoy ya no sufres, ya no tienes límites, eres libre mi pequeña María, eres libre, estás en paz y eres feliz. Quizá en algún momento de tu otra vida encuentres a tu madre y le preguntarás qué pasó, por qué se dio así las cosas, no sé, se me ocurre, pero todo dependerá de ti.

Me dejas con la enseñanza de que la vida hay que aprovecharla al máximo, hay que vivirla y hay que lucharla como tú y tus demás amigos siguen luchándola ahí, no se rinden y siguen en la lucha. Gracias mil por esa enseñanza, por tu energía, por la luz y vibra hermosa que me dejas. Te llevaré en mi corazón y espero no te pongas celosa si es que vuelvo a ser madrina de otra u otro ahijado o ahijada, no te preocupes que para mí, siempre siempre siempre serás mi favorita, especial ¿sabes por qué? Porque fuiste mi primera ahijada.

Te quiere y querrá mucho tu madrina Andrea.

Hasta pronto María, mi María Milagros, ya nos veremos.

Un beso hasta el cielo de los niños, donde abundan seguro los arcoiris, los unicornios, las nubes son dulces, existe paz y felicidad y velan por los niños que siguen luchándola en la tierra.

jueves, 31 de enero de 2019

Poema 1


Seguro mis inseguridades no me dejan ver,
Seguro mis inseguridades son las que me hacen confundir,
Seguro son ellas las culpables que un día te quiera y otro día no…

Y yo no sé qué hacer con ellas…
Si arrojarlas, si vencerlas, o tal vez decírtelas,
Y es que a veces cuesta abrir el corazón,
Incluso a la persona que más quieres…

Pero uno no sabe si confiar su alma,
Porque el alma también siente,
Y al sentir, el alma tiene miedo de que sea traicionada…

Yo quisiera confiarte, yo simplemente quisiera decirte,
Decirte que… mis inseguridades no me dejan ver lo que
Siento por ti…

Y es que a veces siento que te quiero, otras siento que te amo,
Y otras... muy profundas quisiera decirte que me quieras como yo te quiero…

Pero no me atrevo a decírtelo, porque no estoy segura…
Y es que no quiero perderte…no quisiera perderte, en serio ¡no!

No me refiero a perderte como objeto, me refiero a no perderte  como amigo,
Un amigo del mejor que yo creo que he tenido…

Y yo creo que es mejor cerrar esta historia en verso, y empezar uno nuevo…
Uno nuevo sin miedo ni inseguridades,
Un comienzo nuevo, así que aquí empiezo:
“Hola, soy yo…queriendo empezar de nuevo”.

sábado, 29 de diciembre de 2018

María Milagros

Tengo una ahijada. Se llama María Milagros, no sé si sea coincidencia. En un momento de mi vida pensé si sería madrina de alguien, mejor dicho, si alguien me haría madrina, me eligiría como madrina es decir. Hasta que se dio la oportunidad y yo decidí ser madrina, porque sentí que lo necesitaba, porque quería, porque lo requería en ese momento de mi vida.

María Milagros tiene 3 años, tiene discapacidad, tiene madre biológica pero no está presente. No está. Aún no sé muy bien su historia pero cuando la veo me transmite paz, sus ojos grandes y hermosos, su respiración, su emoción cuando le puse Rodolfo el reno me llenó el corazón. Visualmente no distingue, es más sensorial y auditiva al parecer, tiene parálisis cerebral, permanece más tiempo en su cama y en su silla de ruedas. Le gusta los masajes, que le acaricien la cabeza, lo descubrí por como cerraba los ojos y se relajaba con tal ganas. La amé.

Pero también me puse a pensar en su futuro, qué será de ella cuando crezca, aunque dicen que para esos niños su pronóstico de vida no es mucho, ya por la discapacidad que tienen, por tanto es buscarles calidad de vida. Quiero dar lo mejor de mí para mi ella. Quiero ser una buena madrina en este primer papel protagónico de madrina que me toca en la vida.

A la par de ella, se encuentran más niños en este lugar, niños con discapacidad en abandono total, otros con medida de protección en donde a veces los padres van a visitarlos (no todos, sólo algunos, para decir verdad son pocos). Cada uno guarda historias, los padrinos de otros niños que van a visitarlos al conocer la realidad y las historias dicen qué crudo, qué fuerte y sí, cada niño guarda una historia.

Estoy en el parque, viendo jugar a niños y me pongo a pensar en mi ahijada, María Milagros, en mi amigo Jean Piere o Piero, en Lium, ahijado de otros compañeros, mi amiga Dana, las hermosas Sofía y Luzma, y pienso y aunque está mal quizá pero comparo y duele. Duele saber que ellos no puedan disfrutar como ellos, y me pregunto... ¿Por qué Dios, destino, universo hay este tipo de distinción?  No renegaré contigo, sólo es una pregunta, alguna vez mi abuela me dijo o alguien me dijo que quizá es una manera de que limpiemos nuestra alma o algo así.

Es injusto, da impotencia. Ahora cada vez que como algo, veo algo, veo a niños como ahora pienso en María, pienso en los niños y duele, duele saber que no puedan experimentar lo que uno puede hacer.

Sólo Dios sabe y si existe justicia la habrá, nadie sabe lo de nadie, no tengo porque juzgar a la madre o padre o familia de María, de Piero, Sofía, Lium, Dana, Luzma. Sus motivos habrán tenido, quizá fueron conscientes de que no iban a poder y mejor decidieron dejarlo ahí (pero la manera en cómo lo dejaron?, sin comentarios). Quizá la desesperación, la inexperiencia, un embarazo precoz, no deseado en fin.

Pero así como me centro en esta oportunidad en estos niños con discapacidad, también hay niños sin discapacidad pero que no reciben la calidad de vida y tiempo que se merecen. Hay muchos que deciden seguir con el embarazo por el que dirán, pero lo que más jode es que conociendo métodos no los ponen en práctica (población adolescente en sí y quizá puede sonar a discriminación pero también personas de provincia). Pero es responsabilidad compartida, del estado y de la sociedad civil, y es que se debe invertir en educación sexual y dejar los tabúes de lado, creo que eso ayudaría mucho.

martes, 23 de octubre de 2018

Vómito

No sé que es lo que estoy sintiendo, no sé cómo definirlo sólo sé que me siento así, sólo sé que mi cuerpo está queriendo decirme algo, el dolor de cabeza de la mañana, esa sensación de intranquilidad, de sentir que quiero hacer pero cuando se junta todo sentir que no tengo el control y me da la ansiedad, ese temblor en el cuerpo de no saber si es estrés, si es que ya me cansé.

He estado aguantando mucho, he estado sintiendo que sigo en marcha dando manotazos de ahogado, como si ya tengo que hacerlo porque en fin tengo que seguir, sin un sueldo que ha llegado, sin una motivación, enterarme que ya no tendré trabajo es para mí preocupante pero a la vez liberador, porque estar un año sin descanso creo que me ha pasado factura y no veo la hora de que se termine todo esto y poder descansar, aunque claro luego extrañaré estar ocupada trabajando y nuevamente comenzará el círculo vicioso del dolor, frustración si no encuentro algo pronto y quien sabe nuevamente deprimirme como lo estuve esos 7 meses, 7 jodidos meses sin trabajo, en donde pude haber renunciado a mi carrera y dedicarme a mí, a lo que quería siempre hacer pero por temas económicos no lo hice.

Y ahora estoy en la oportunidad de replantearme, de decirme de nuevo para qué estoy hecho, que fin tengo yo aquí en la tierra, debo seguir perfeccionándome en mi carrera o debo retirarme y dedicarme a lo que yo quiero, a estudiar teatro, baile o a escribir. Recuerdo que si estoy en esta carrera es porque lo otro para otros era hobby y yo me dije que terminaría la carrera y tendría ingresos y luego me dedicaría a lo que quería, pero al parecer la dudo, la pienso y me cago de miedo porque tengo miedo a que no tenga ingresos, a qué pasará de mí entonces nuevamente siento que tengo que cancelarlo y dedicarme a la carrera. No puedo quejarme que tiene cosas buenas, he aprendido a quererla, a respetarla y me ha servido para ayudar e incluso ayudarme, pero también he aprendido que agota, que cansa, que implica estar bien para poder ayudar y siento que esto ya me está pasando factura.

No sé como describir lo que siento, quisiera llorar y no me sale, quisiera acudir a ti pero no sé si estarás disponible como antes, ya que estuviste conmigo esos 7 meses de frustración (gracias por eso), no sé, simplemente no sé. Solo quiero dormir, pero mi cerebro no me deja, esta rumiando, pensando y dando vueltas, y hasta vergüenza me da decirlo pero siento envidia, fue la gota que hizo que me doliera más lo que me duele hoy. Pero no debo sentir envidia, pero quizá lo siento porque no sé qué hacer conmigo o quizá sí lo sé pero aún no quiero arriesgar a irme. Aunque sé que falta poco, y ese poco quiero que llegue ya.

No sé cómo definir lo que siento, sólo quiero dormir, despertar y que toda esta mierda se haya calmado.