viernes, 9 de diciembre de 2016

Ruido en la cabeza

Tengo muchas cosas guardadas en la cabeza.

Será ya aproximadamente 5 meses que decidí saltar y tomar el riesgo, 4 ó 3 meses en donde ya sentí la pegada, me abrumé y me arrepentí de haberlo hecho, de pensar que sería fácil pero no lo fue. Las ideas en mi cabeza diciéndome que debí haberlo pensado mejor y porqué no volver, aunque lo pensé en su momento, ahora pienso que si me fui, fue por algo.

Postulando y no te llaman, piensas que hay de mal, arreglas el Cv y nada, pides ayuda y funciona. Te llaman, una incluye sábado y los sábados son sagrados (si hay emergencias normal de vez en cuando pero no siempre). Te llaman, el lugar no te gusta y decides como autosabotearte. Te llaman, te dicen que manejas lo que están buscando pero te hacen una pregunta crucial que te deja pensando, incisivamente para que escojas, el silencio lo dice todo y aunque piensas que hay esperanza, no pasó. Te pones a reflexionar, reniegas contigo porque piensas "total, no¿que estabas aburrida?" "¿que quieres ser independiente?" "¿que quieres dinero?" y te respondes: "quiero sentirme cómoda ante todo", justificando un sueldo interesante. Tomas aire y persistes, llorar no sirve de mucho, sólo queda persistir.
Y tuvo resultado, otra llamada, ahora sólo queda esperar y asimilar que pase lo que pase estará bien. Si el resultado fuera negativo, queda seguir y seguir, automotivandote.

Al menos creo yo que ya sé a lo que voy y quiero como para no quedarme pensando y en una encrucijada, hay experiencias que te ayudan a despejar las ideas y me sirvió.

De este tiempo que va, rescato lo compartido con mi familia, con mi hijo gatuno, eso hago. Pensar y sacar lo positivo de este tiempo, porque cuando vuelva al ruedo tengo que tener en claro que será por un buen período, controlar mis impulsos y no irme, madurar y pensar que voy a asumir responsabilidades y no puedo darme ese lujo.

El otro día escuché mi signo, dicen que somos inquietos e impacientes y que debemos trabajar la paciencia. Quizás este período fue para eso, por algo suceden las cosas.

Respirar, agradecer y esperar. ¡Trabajo feliz ven a mi vida y hazme feliz! Necesito estar en actividad para así olvidarme de dolores físicos, ilusiones y desilusiones. Para crecer y madurar. Ven trabajo, ven.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Para ti

Querido:

Hace mucho que no hablamos con la frecuencia que lo hacíamos, ya que ese mucho son meses no son años (espero que no).

Quedamos en ser amigos, pero al parecer no lo es, quizás son tus jodidos horarios. Me jode.
Te dije que no podía decírtelo, necesitaba ordenarme, muchas cosas tengo encima, me dijiste que quizás así tenía que pasar, sin tener explicación y que podías esperar. No sé cuánto puedas esperar y a veces me asusta.

Me asusta saber lo que ya sabes. Descubrir que he querido por sentirme querida y apreciada, porque me he sentido reforzada de saber que le gusto o intereso al otro pero no que haya sido recíproco terminando a veces (bueno en las 2) ilusionada, enganchada como si la vida me diera la lección que así no es pues. Y me asusta, no quiero quererte así.

¿Sabes? Me complico, sí, como me lo dices me hago mucho mundo, un mundo que es diferente al tuyo, en donde dices que antes tu mundo era así como el mío pero que ahora que estás allá ha cambiado y ves las cosas distintas e incluso diría yo más liberal. Me asusta sentir que te quiero por simple capricho, no porque realmente lo sienta o quizás si lo siento pero tengo miedo de estar maquillandolo nuevamente solamente por tenerte aquí, ahí.

¿Cómo es que te puedo querer sin haberte visto? ¿Por qué me siento así si entre nosotros no hubo, no hay nada? Costumbre, dependencia a hablarnos casi todos los días, saber cómo estabas, que tu querías saber cómo estaba. El no tener trabajo y actividades me está matando un poco creo yo, es un círculo vicioso.

¿Sabes? Hasta me da pena que leas esto algún día y decidas retirarte porque me dijiste que no quisieras hacer daño o que si quería que te vayas te lo dijera pero no quiero. Quiero ser tu amiga, así estemos o no quiero serlo. El tiempo me mata, no conocerte, no saber para cuando ni cómo pero mantengo la esperanza de verte, algo me dice que sí.

A pesar de que me joden tus manías, tu estilo de vida, tu desorganización, dejadez, flojera, ilusiones por encima y que no logras que se concrete, no sé porque te quiero. Eres como la pieza que no encaja, hasta ¿sabes? Me asusta pero quizás como una vez te lo dije lo nuestro puede ser solamente sexual, una atracción de sexo muy intensa y luego más nada.

Porque he de confesarte querido que me irrita cuando hablas de lo mismo y no hiciste nada por mejorar, cuando me dices que no te alcanza pero si te alcanzó para juerguear, cuando me dices que para que complicarse la vida y todo pasa por algo. Cuando hablas de ideales pero no los aterrizas, me irrita.
Si me di el tiempo es para organizarme, no exagerando pensando que contigo me quedaba y que iba a tener una vida contigo y por eso me asustaba que no tuvieras nada concreto en tu vida no, o quizás en un momento sí. Tenía suficiente rollos en mi cabeza, nada concreto, miedos, falta de arriesgar, tan distinta a ti que sentí que contigo iba a aprender a ser esa alma libre que quiero conseguir, que quizás estoy reprimiendo.

Intento no hablarte, intento no querer saber de ti pero es peor, cuando más lo evitas es peor y es mejor afrontar, por eso sigues en mis redes pero sin la misma frecuencia de comunicación. Intento no confundir mis emociones, intento ser más racional pero querido creeme las ideas son más fuertes de pensar si te pasa igual que a mi, ese sentimiento de extrañarte, esas ganas de decir te quiero reprimiendolas porque me asusta decirlas sin ser consciente si realmente te quiero o es pura necesidad de tener a alguien a mi lado y yo no te quiero ni me quiero hacer daño.

Pienso en que te quiero pero me vienen las situaciones irritantes de ti y se desvanece pero luego vuelven y así. Soy inestable al parecer, la psicología me está matando, me autoanalizo mucho e intento dejarlo.

Algo me dice que quizás por ahora no, quizás mejor así, porque algo bueno nos espera cuando nuestras vidas estén reorganizadas por separado, maduras y decididas para unirse y seguir siendo dueños de uno mismo sin depender del otro.


Te quiero en este momento.


jueves, 28 de julio de 2016

Soltar y saltar

Y llegó el momento. Era algo que tenía en mente desde hace un mes aproximadamente pero pensé en resistir uno más porque lo necesitaba, hasta que llegó la hora y lo dije y fue aceptado.

Quizás sí, no debo mentir que esperé otra respuesta; en un primer momento estaba indecisa no sabía si había procedido bien o  debí haberlo hecho de otra forma. Era (o es) jugármela como lo hice anteriormente en el otro empleo, donde me fui y luego pasó tiempo para laborar de nuevo. Quizás mi decisión fue algo impulsiva (algo que me he ido dando cuenta que son así y que estoy en proceso de reflexión para el cambio) pero por otra parte las veces en que pensaba retroceder me ponía a pensar en todas las veces que pensé los motivos por el cual irme.

No es fácil sentir los días que te quedan, tu ambiente de trabajo, tus compañeros, amigos, tu sitio. Lo más difícil es sentir que están haciendo la selección para tu reemplazo y sentir un nudo en la garganta y ganas de decir me quedo.

Otra parte difícil es saber qué es lo que te espera, algunos se van con otra oferta, en mi caso es porque quiero un respiro. Ya lo tenía previsto como iba a pasar y hasta la fecha se ha dado así, pero luego lo que viene aún está borroso pero sé que estará bien, en el tiempo descubriré lo que ando buscando y mientras tanto (otra de las partes duras) es hacer cálculos y administrar el dinero.

Si bien gracias a Dios no tengo gastos fuertes, ya para la edad que tengo se viene el ahorro. Tantas cosas uno anhela que lamentablemente sin dinero no se puede hacer mucho. El mercado laboral está algo jodido, pero nada es imposible si lo buscas.

Los compañeros te pueden decir muchas cosas, te pueden sugerir y hacer cambiar de razón, pero si estás segura de algo y lo sientes hazlo, claro que mirando las consecuencias. Quizás sí (ok, sí) tengo todavía miedo, creo que es normal ante los cambios y crisis. Pero si no lo hubieran cómo sería, quizás aburrido, monótono y posiblemente tu motivación no sea la misma.

Y es que hay que saltar para buscar nuevos horizontes, es un riesgo.

domingo, 26 de junio de 2016

25

Para asegurarme lo que venía pensando, creyendo y sosteniendo entro a GOOGLE y sí: 25 es un 1/4 de siglo. Me quedan menos de 2 horas de mis 24 años, estoy a puertas de cumplir 25.

Si le tomo la debida importancia es porqué quizás o lo más seguro posible es que lo asocio a un cambio, es como sentir que tengo 25 y no he vivido mucho, he vivido cosas, situaciones, momentos, compartido con personas, hecho cosas que no debería haber echo y otras que por miedo no hice. Semanas anteriores estuve sintiéndome en estado de tranquilidad en todos los planos, pero fue como efecto rebote, hace dos semanas vuelve a mi los dolores de cabeza, el almorzar a deshoras que hace tiempo había dejado de hacerlo, el sentir presión y sentir que quiero dejarlo todo, pero...NO, mi autoinstrucción era "respira, todo va a estar bien". Y así he venido controlando los últimos días.

Si me pongo a hacer un recuento de mis 25 podría resumirlo en:

Inicialmente cabe precisar que estuve a punto de no estar escribiendo estas líneas, según me cuentan tragué líquido amniótico, pasé más tiempo del debido en el vientre de mi madre y casi, casi muero si no hubiera sido por la ayuda de la enfermera y mi vecino a quienes estaré eternamente agradecidos. No tengo un padre, tengo más que uno, tengo un abuelo y tíos que han estado siempre y por ellos soy lo que soy ahora y estaré siempre agradecida a mi familia que me acogió y siempre estaré en deuda con ellos.

Ámbito académico: fui al nido, me gustaba ir al nido, recuerdo regresar a casa y antes de comer ya había terminado mis tareas porque los temas me gustaban y quería hacerlos de momento; luego postular al colegio, recuerdo los exámenes de ingreso y sobretodo a la paloma, su "cucucucuuuu", que cada vez que la he escuchado en un examen que he tenido u otra situación me da "flashback" y nostalgia de aquellos tiempos. Tuve una operación al pie izquierdo, para estirar el tendón y así no caminar metiendo el pie hacia dentro, me enyesaron, y así y todo en 5to grado en el primer trimestre estuve en un muy buen puesto, y siempre lo recuerdo como mi logro, y que sí pude. Terminar el colegio, asistir a una charla en la USIL, interesarme por psicología solamente porque dentro del área de psicología organizacional había psicología publicitaria, pero luego sentir miedo porque en mí iba a recaer la responsabilidad de quien sí y quien no. Tener vaivénes en mis ciclos universitarios, sentirme insegura, frustrada e impotente cuando algo no iba como quería, querer dejarlo todo, sentir estrés producto de la procrastinación que empecé a ejercerla finales de la primaria porque sentía que si hacía todo luego me aburriría (ERROR FATAL). No encontrar sede de prácticas para orga, elegir comunitaria, querer retirarme porque la flojera de ir a Manchay, el frío, el miedo de no saber manejar un grupo de adolescentes, comerme el miedo, terminar las prácticas.Graduarme, tener miedo de no pasar...PASAR, licenciarme. Estudiar inglés  a la par, dejarlo porque se me cruzaba con mis clases de la universidad, llevarlo de nuevo, dejarlo y estarlo llevando de nuevo, teniendo la intención de querer dejarlo de nuevo porque siento que necesito un reseteo. Nunca estuve en el tercio superior, menos en el quinto, me dio cólera a veces sí pero hacía lo que podía y casi siempre me decían que podía dar más sólo que era floja.

Ámbito familiar: no tuve padre, tengo padres, un abuelo y tíos que me quieren y están conmigo con sus formas de ser, caracteres y temperamentos acompañándome y aconsejándome en el día a día; siempre estaré eternamente agradecida con mi familia quien me acogió y por ella sigo adelante y siento que les estoy en deuda aunque ellos digan que no. Mi infancia fue feliz, no salí como otras niñas a jugar tanto a la calle, pero si salía a visitar a vecinitas, disfruté de carnavales, intenté manejar bicicleta, me empujaron, me caí, no quise más pero ahora siento que quiero aprender, es algo que no quisiera morirme sin intentarlo y sacarme el clavo; nadar no estuvo en lo mío, aunque mi tío fomentaba todo tipo de deportes. Algunos de mis tíos se fueron por un futuro mejor, se casaron, tengo ´primos, todo tranquilo, todo bien. Como todas las familias, sus problemas, altas y bajas pero se resuelven y la vida sigue.

Ámbito laboral: mi primer empleo hubiera sido en Cineplanet si hubiera ido a la entrevista, pero por experiencias de conocidos, era matado y me iba a afectar en mis estudios universitarios (aquí hago hincapié, nunca he hecho cosas a la par por temor, (sí carajo, otra vez temor) de que me falte vida y tiempo. Luego estuve a punto de trabajar en Papa John's pero desistí por el mismo tema y así hasta que (AHORA SÍ) a la par que me preparaba para mi examen escrito de titulación por curso, trabajé en Trilce como tutora, no me podía creer en ese momento cuando me dijeron que estaba dentro, la experiencia al inicio fue jodida, me hicieron llorar, sentí que no podía, sentí agotamiento pero pude y al final aprendí y sobretodo los recuerdo con cariño a mis chicos quienes me dieron una linda sorpresa en donde apareció mi hijo sin querer queriendo para quedarse no por un día sino por el año y medio que ya tiene con nosotros. Después pasar casi 4 meses sin empleo, fue jodido, jodido, querer trabajar seleccionado personal pero sin experiencia, no te toman, estuve a punto de ir a la entrevista para atención al cliente porque necesitaba estar ocupada y dinero pero apareció mi amiga (a la cual estoy muy, muy agradecida) quien me jaló a donde estoy y continúo y ahora la calle está con mayores exigencias, y hay que pensarlo bien cuando te quieres ir, pero también está el asunto de si ya no te sientes motivada en tus funciones y solamente está el dinero de por medio, entonces ¿qué hacer?, pero algo bueno ha de pasar.

Ámbito afectivo: en el nido fue mi primer beso, desprevenidamente, y luego empecé a buscar al chico quien era mayor que yo, (aggg, desde ahí empieza todos mis problemas creo jajaja), ilusionarme por chicos que pensé les interesaba (mal pues). En la secundaria mis amigas empezaban a tener enamorados y yo quería, quería y quería y por caprichosa estuve con uno, pero fue algo forzado (ahora que soy "adulta" lo puedo ver con clarida ja'), me trajo problemas, por temporadas lo seguía buscando, él no, el volvió a querer regresar pero no, no; lloré por él, me hice ilusiones, a pesar de mi capricho puedo decir que salí algo mal pero nada insuperable. Luego en la universidad, también interesarme por algunos, no pasar nada hasta que en ciclos mayores encontrar a un chico que le interesaba y me dije "¿por qué no?", comenzar a salir como amigos (largas caminatas y conversas de la facu a mi casa) y luego indirectas por whatsapp, motivarlo indirectamente a que exprese lo que veía viendo, decirnos corramos el riesgo y si no funciona pues seamos amigos (sí claro, ajá, ajá); no puedo quejarme, salí y disfrute con él, me consoló cuando estaba hecha una mierda de estrés (gracias por eso, si algún día llegas a leer esto), y luego su frase "quiero tiempo" y yo le creí (que tonta, si es el cliché más usado) pero bueno así terminó y ya no nos hablamos más. Luego en el trabajo no, nada, pero en esos espacios de tiempo, volver a salir con un ex menor que yo, sólo por necesidad (au! feo pero lo admití), y de repente sin esperarlo hace un año conversar con el amigo de mi mejor amigo que se fue al extranjero, la manera en como se dio fue gracioso, no imaginé que estuviera así, porque al inicio no me atraía pero otra vez la vocecita mía "y por qué no?" y ahí vamos, gustándonos a distancia, somos libres pero me jode a veces saberlo, porque ninguno de nosotros nos debemos nada, y si pasará algo con otra persona no estamos para recriminarnos, total ¿ es libre no?; en esta espera incierta, probé con aplicaciones para conocer gente, salí con uno, fue muy rápido y no funcionó, pero estuvo bueno. Un chico de otra empresa interesado al parecer en mí o como dice mi amigo quien es distraído, olvidadizo, etc, etc, (refiriendo del que hablo el chico con quien nos gustamos a distancia) quiere salir conmigo porque quiere que le presente amigas (jaaaa'). Mientras tanto estoy tranquila, sabiendo que cualquier cosa puede pasar, como que recién en el 2021 conozca al chico del extranjero.

Ámbito relaciones interpersonales: Algunos amigos del nido estudiaron en mi mismo colegio, algunos de mi colegio estudiaron en mi facu y luego en la facu conocí más gente de las cuales unos pocos se volvieron mis amigos, amigos y otros quedaron como compañeros; continúo manteniendo contacto, no siempre pero ahí están y salimos (no mucho) con amigas de colegio, aún no son mamás, son profesionales, les va bien y soy feliz por ellas. Por otra parte he de confesar que he tenido diferencias y problemas con algunos amigos de la universidad, quizá guiado por mi propio carácter, impulsividad y temperamento que luego he querido enmendar el error pero, sí, una vez hecha la acción, no hay vuelta; pude amistarme con algunas, con otras no tanto, y es algo en lo que aún me falta madurar aunque a veces no busco complicarme la vida, mis ideas me hablan de "no te sientas mal, ya está" y es que quizás a veces he podido ser herida y no quiero sentirlo de nuevo, pero si algo he aprendido y estoy aprendiendo que hay que ser amable pero no tonta y saber hasta donde con esa persona, porque se pueden aprovechar de ti si no le pones límites. 


Ámbito personal: Tengo ámbitos en que mejorar, mi inseguridad aparece y desaparece, mis emociones aún no están del todo reguladas, voy descubriendo que tengo que ajustar mi dispersión, tengo que ir dejando de lado la procrastinación, aprender a organizar y planificar, aprender a respirar y tolerar. Logros pequeños: tener más libertad, poder administrar un poco más el dinero, dar pasitos de independencia, aprender nuevas cosas, aprender a llorar más fuerte, aprender a sentir miedo, aprender a ser optimista, aprender que no puedo llorar siempre, si no cuando quiera y necesite, aprender que no puedo bloquear mis sentimientos y ser asertiva para comunicarlos, he aprendido a ser más sociable, y ha poder desenvolverme más con público, aprender a querer más a los animales, aprender a opinar, aprender a soltar las cosas cuando he querido, aprender que no es bueno quedarse con las ganas.

Conclusión: 

-No me puedo quejar de lo vivido y experimentado estos 1/4 de siglo
-Agradecida siempre estaré
-Mi familia
-Tengo que aprender a vivir el presente
-Afianzar mi seguridad
-Madurar
-Viajar, atreverme más, no dudar
-Crecer personal y profesionalmente
-No reprimirme
-No ilusionarme tanto ni tan rápido
-CREERMELA y...

VIVIR.

Hello 25.

lunes, 9 de mayo de 2016

Hay decisiones

Hay decisiones fáciles, otras difíciles, algunas sin importancia, ligeras y sólo eso decisiones.

Quizás he tomado una de ellas algo complicada, que implica ahorrar y ajustar pero es para bien. Alguna vez me pregunté en que momento tendré que asumir la decisión de decir hasta aquí no más, sería ¿difícil?, ¿encontraría el valor y las palabras exactas? Pues bien, ese momento llegó.

La preocupación monetaria está, pero no puedo exigirme más. Hacer lo mismo durante un año aburre, estresa y te sientes impotente de no hacer más y sobretodo cuando no te dan la oportunidad porque una vez la desaprovechaste y por ese detalle deciden no confiar en ti de nuevo.

Físicamente no ando bien, intuyo de acuerdo a otras corrientes medicinales que podría ser somatización de lo que estoy sintiendo, ya que me duele la cabeza, la garganta, y creo que es quizá porque estoy callando algo o mi inconsciente está percibiendo que la emoción ya no es la misma.

Todo cambio es para bien, así es como lo veo yo ante esta nueva decisión que tomaré. Agradecida estoy con la experiencia y oportunidad, me falta aprender lo sé pero para eso están dadas las nuevas oportunidades y toma de decisiones.

Hay decisiones que tomar cuando tu cuerpo comienza a dar señales de que algo no anda bien, te duele de repente algo que antes no dolía, te sientes abrumada. Sientes que el clima ya no es bueno, sientes muchas cosas pero tu cuerpo lo siente más. Quizás estoy asociándolo porque así me estoy sintiendo, como a veces psicológicamente pasa, te sientes mal y hasta el más mínimo detalle lo asocias contigo, ¿sensible?, quizás.

Por momentos te puede dar ganas de retener esa decisión, porque hay detalles rescatables como tus amigas que haces en tu entorno, a la cual les tomas mucho aprecio, o saber que si no haces nada te aburres y preguntas y qué haré ahora, mejor no. Pero si uno siguiera pensando así nunca saldría de la zona de comfort.

Como hoy en el carro escuché a una señora, decreta y se realizará, y como mi amiga me dice ¿qué te hace pensar que no vas a conseguirlo?

Nadie dijo que sería fácil, las luces guiarán el camino.

miércoles, 27 de abril de 2016

Miércoles

Me duele la espalda, me punza, me duele la garganta, la cabeza. Quiero dormir no puedo, muchas cosas van por mi cabeza, una de ellas no saber si escribía o no. Tengo hambre, pero a parte del físico, hambre de muchas cosas que nacen de la impotencia que siento de cada vez estar en crisis y pensar que es momento de replantearse pero no hacer nada. Aburrida, fastidiada, desganada. Enterarme de diversas noticias hoy, hizo que mi espalda doliera más, no está prohibido llorar o que una lágrima se te corra sentada en el carro, pero la vergüenza a veces puede ganar pero esta vez no, deje que corriera, no como quisiera porque aún siento el nudo, ese nudo que dicen que es manifestación de que algo callas y si, no puedo hablar, me falta valor y no, no puedo hablar.

No me da vergüenza decir que lloré en el carro, ahora entiendo que es necesario a veces y si a otra persona la veo, no la juzgaré. He aprendido a no juzgar porque te puede pasar en un momento, así que es mejor poner en práctica la empatía.

El abrazo de la persona que quiero, está ausente, me vendría tan bien desprenderme en ella, ya sé que respuesta me daría pero sé que puedo desahogarme y quizás él encontrar la manera de reponerme tan placenteramente.

Recordé un caso que leí, un paciente oncológico sube a vender golosinas y por un momento dejé de lado esto que siento. Tengo mucho por agradecer a pesar de toda esta mierda que estoy sintiendo (si dije una lisura por primera vez en todos los post que he escrito creo), pero necesitaba soltarla. Recuerdo el concierto de Coldplay y me alegra el alma, sino hubiera tenido la oportunidad que tengo no hubiera asistido por mis propios medios y me hubiera sentido algo jodida. Dinero, dinero, qué hacer sino lo tienes y la pregunta del dilema trabajar infelizmente por dinero o trabajar en lo que realmente te gusta a pesar de no recibir mucho. Dilemas existenciales.

Sólo sé que ante la crisis algo bueno vendrá y la vida sigue.

(Si esto fuera papel, hubieran manchas de tinta producto de mis lágrimas).

viernes, 25 de marzo de 2016

Pronto

Pronto es una palabra que guarda esperanza, ilusión y emoción. Es una palabra que he ido esperando pero no llega...pero llegará.

Pronto es una palabra que también genera desesperación, es indefinido y no sabes cuando va a suceder, no hay un tiempo preciso, sólo tienes la representación mental que se dará en algún momento.

En algunas ocasiones ese pronto se da para quedarse, dura poco o a veces no llega. Pero yo confío en que ese pronto tendrá una connotación diferente. Esa cualidad la pondremos tú y yo. Ese pronto valdrá la pena.

Quizás ese pronto aún no sucede ni sucederá porque es parte del dicho que lo bueno se hace esperar, y también porque si sucede se irá rápido y yo no lo quiero así. Yo quiero disfrutar el pronto, nuestro pronto.

Así que pronto te espero, pronto estarás aquí. Pronto, así tengas ya una vida realizada y yo la mía.

domingo, 6 de marzo de 2016

5 de marzo

A un mes de que ocurra el evento más esperado por toda mi vida, uno que deseaba mucho, y el cual nunca perdí las esperanzas. Uno que será demasiado excitante, tan excitante o al menos intentar serlo como le sucedió a Daniela.

A Daniela la conocí en donde estudio inglés, al inicio no hablábamos tanto, pero luego de una dinámica vimos que teníamos cosas en común. O quizás yo sentía que ella era ese lado oculto o tal vez reprimido de mí. Es una chica libre e independiente, decide cuando, dónde y cómo, no se priva. Trabaja y hace lo que le guste, sabe administrar su economía así como su vida, algo que yo quisiera aplicar en la mía. Si un día decide irse a viajar lo organiza y no se tira para atrás, no se lamenta ni hace rumiaciones, sabe que no hay que atormentarse por un pasado ni un futuro que vivir, ella si lo practica y vive el hoy. Algo que a mi me cuesta un poco, estoy en proceso pero aún no lo consigo del todo.

Daniela me contó en una de las tantas caminatas que teníamos que estaba conociendo a alguien pero esa persona no estaba aquí. La manera en como se dieron las cosas fue inesperada, pero le gustaba. No había día que no hablara con él, se gustaban, (se gustan), se sentían especiales, (se sienten). Si bien su comunicación de ellos era seguida, algo ya no le cuadraba. Él inicialmente se lo dijo, entre ellos no habían nada, eran (son) amigos que se gustan y eran libres de optar por otra persona si aparecía en el camino. Él no sabía a ciencia cierta cuando iba a venir, y si venía se iría, su destino no era aquí, pero pensaba que en un futuro posiblemente podrían volver a verse e intentar algo porque a él le gustaba mucho, le atraía demasiado y según lo que dijo si no funcionaba ahora, el iba a hacer todo lo posible porque sucediera después.

A Daniela le emocionaba la idea, se ilusionaba, le gustaba en demasía, pero un día se le abrió el panorama y se dijo a sí misma que lo de ellos iba a hacer algo pasajero, posiblemente podrían tener intimidad pero luego nada más. Entonces decidió hacer algo. Utilizar una de las aplicaciones de moda, esa donde haces "match"; tenía su jale, hablaba con algunos pero sólo se quedó con dos. De esos dos uno le parecía más atractivo pero no le hacía mucho caso y el otro menos atractivo sí. Típico de la vida, cuando más quieres menos pasa.

Pero pasó. El que menos le hacía caso empezó a hablarle más seguido, quedaron para salir, pero no se podía hasta que se sucedió. En la primera vez le pareció que la conversación no fluía, eran preguntas ping pong, aburrido...hasta que hablaron de sexo y eso, es un tema que a ella le gusta. Ella percibió en el ambiente que podía pasar un beso, no se equivocó, antes de irse se besaron; me contó que sintió emoción y algo de culpa, yo le dije pero por qué si el chico extranjero y tú no tienen nada, pero ella se sentía mal.

Pensé que no se vería de nuevo con él, pero según ella quería considerar la posibilidad y por eso siguió conversando. Para ella era un jodido, quería ganar y tener la razón y fue ahí donde reforzó su idea de que no le gusta perder. No es detallista con ella, a lo que yo le decía: " Daniela, pero si recién lo conoces y no sabes sus intenciones". Al parecer ella misma tampoco sabía que buscaba, sólo quería pasarla bien y librarse por un momento del extranjero.

Daniela sabía que esos besos iban a pasar de plano, pero no creía tan rápido, a la 3era. Si bien al principio mencioné que ella era libre, en ciertos ámbitos de su vida le costaba ponerlo en práctica; pero ella andaba buscando liberarse de esas opresiones, mientras me narraba lo sucedido, me dijo que se desconoció un poco, sentía miedo pero también ganas, quería dar curso a esa Daniela loca, a esa Daniela que si puede arriesgarse en otros campos porque no en ese...pero en este caso con un desconocido a punto de ser conocido.

Daniela no siente culpa, pero no lo pasó como quería, posiblemente el factor miedo la privó, la inexperiencia y la falta de deseo natural y no forzado. Ella pensó que sería sencillo, como aquellas chicas que lo hacen sin compromiso y luego normal, pero quizás esas chicas no se quedan en "normal", sino que se lo guardan.

Daniela no sabe si volverá a suceder, yo creo que en el fondo si lo sabe, sabe que quiere volver a probar, pero esta vez con el añadido de ver la posibilidad de que la relación no sea sólo sexo, sino ver manifestado lo que el chico de la aplicación le menciona. Sabe que si no surgiera, no tendría por qué sentirse mal. Total sabe los riesgos y está dispuesta a asumirlos, porque sabe que está en el hoy.

domingo, 14 de febrero de 2016

Never say...¿what?

Lo volví a hacer. El aburrimiento que aparece y saz, la aplicación descargándose en mi celular. Match, match y dije hasta aquí no más, ya los tenía en la red social que frecuento más. Aplicación desinstalada. Pasan los días, conversaciones, todo bien. Mientras tanto sigo dialogando con aquella persona que está ahí, que me interesa, lejos pero está ahí; que hay sus momentos donde me estresa y me hace pensar que no pasará a más, pero que luego trato de ver que quizás es momentáneo.

Luego de intentos fallidos me veo con uno de ellos, pensé que nuevamente no se iba a dar pero se dio. Algo ansiosa y nerviosa porque nuevamente sucedía otro encuentro, sólo que esta vez si me gustaba.

"Hola"..."Hola, cómo estás", conversaciones, preguntas ping pong (como se escriba, tengo flojera buscar en la RAE), fluía regularmente la conversación. Hora de despedirse "Chau, un gusto"..." Chau". Hablamos después y de ahí no.

Analizando la breve salida me percaté que me puede irritar, quizás porque hay cosas similares entre ambos: el sarcasmo, la burla, el querer ganar. Pero el ambiente no fue tan malo, no.

Si ese fue el último diálogo, fue un gusto por lo poco hablado conocerte, que encuentres a alguien y seas feliz, como todos los humanos de este mundo merecemos serlo #creo.

Por otro lado, aparece alguien por el cual no tienes el más mínimo interés por algo más, él insiste, tú no. El sigue, tú no. No entiende, no entiendes porque la vida es así de jodida, te gusta no le gustas. Le gustas, a ti no. No se puede forzar nada, lo he aprendido bajo varias experiencias poco exitosas, así que brother, seré sutil. Por favor espero captes. Gracias.

miércoles, 13 de enero de 2016

Tinta ácida

Una persona una vez me dijo que hiciera catarsis cuando estuviera cargada. Hoy es un día de ellos. Me confieso soy impulsiva de pensamiento y por tanto de acción, puedo decir algo y luego arrepentirme, puedo tener muchas ideas rondando en mente y querer hacer cosas, pero no las hago. Mantengo la calma, impulsiva tan así no puedo ser. ¿Se veía venir? Quizás sí, ya no paraba mucho con ella, quizás mi madurez no se ajusta a la de ella, quizás y es válido se agotó de invitaciones canceladas y un ritmo mío que no va con el suyo. O quizás un comportamiento oculto, encubierto, nadie sabe lo de nadie.

Me duele, un poco. Me cuesta sí, pero no pienso ceder, sólo seré políticamente correcta aunque a veces me asfixie, es parte del proceso, madurez es aceptar que amistades se irán y otras quedarán, que a pesar de que en algún momento hubo daño, hubo verdadera intención de perdón. Que hubieron momentos que sólo tú sabes....pero en fin.

Las personas deben ser tratadas como tú la tratas y ¿lo sabes verdad? , todo iba bien, no sé que hice, cómo fue todo. Por algo pasan las cosas, te deseo lo mejor como la conocida que soy a partir de hoy.