Estoy zombie. No sé bien cómo definirlo. Me siento estúpida, ida, desorientada, sin rumbo. Hasta podría decir que no sé que estoy sintiendo, lo único que quisiera es sucumbirme en mi cama y no saber de nada, pero es que, tampoco quisiera que llegue domingo, lunes, martes... Menos mal es semana corta, tendré tiempo para reflexionar, coincidentemente con la fecha, pero una reflexión dirigida hacia mí, hacia lo que voy, hacia dónde voy.
Extraño mi trabajo anterior, extraño saber que yo solo tenía que seguir indicaciones y saber qué hacer y no me complicaba la vida; haber pasado de ese ritmo a uno que particularmente siento brutal me ha agobiado. Si bien el medicamento homeopático (que por cierto aún no termino) que me recetó el psicólogo no generaba dependencia yo creo que sí, hasta incluso habían días donde me he sentido más ansiosa y tenía que mentalizar y hablarme a mí misma para tranquilizarme.
Hoy no me siento bien, tengo miedo de estar volviéndome loca o quizás es el estrés, el PUTO MIEDO, LA DESCONFIANZA, EL ESTRÉS está haciendo que me sienta así. Ayer recibí a mi grupo, el grupo que tendré a cargo de dirigir, un grupo interesante, con muchas ganas de aprender, que siento que me van a comer, que cuando los vi me sentí chiquita, porque se ven maduros, se ven experimentados y yo, no tanto. Lo percibí, lo percibió mi mente. Yo quería huir, quería escapar, pero tuve que seguir, hasta que pasaron las horas y recién el cuerpo comenzó a hablar, hasta el día de hoy, donde quería seguir durmiendo, donde no quería afrontar la realidad, donde pensé que el baile me ayudaría, pero entré en conflicto entre dormir o ir a bailar y así no baile y me quedé en casa, con las ideas divagando, con la culpa echándome de que debí levantarme temprano si quería ir a bailar y ahora qué iba a hacer. Cuando vienen esas ráfagas de pensamientos invasivos y negativos, me digo que ya está hecho y ya pasó y hay que seguir. Me sentía ansiosa y siguió sintiendo esta ansiedad, recurrí a leer una página que encontré sobre servicios que brindan alineación de chakras y limpieza del aura. (SÍ OK, SEGURO DIRÁN PERO ERES PSICÓLOGA, QUÉ HACES PENSANDO EN ESO) pues me llega, yo creo que lo necesito, quizás puede ayudar en algo.
Quería desahogarme, no hay con quien o mejor dicho si lo hago ya sé lo que me dirán, que esté tranquila, que me hago un mundo, que yo puedo, que me deje de huevadas. He pensado en no contar mis problemas a personas, amigos que ya tienen problemas, sería como sumarle otro, aunque sí, es algo estúpido porque depende de la persona si los toma como propios o no. La persona en la quien confiaba como me sentía ya no estará más (por un tiempo creo yo), la semana pasada tuve un encontrón con esa persona, algo que veía venir, que no debió chocar pero me sorprendió. Momentos tengo en que quisiera hablarle, quisiera contarle como me estoy sintiendo, él me dijo que estaría ahí cuando lo necesite. Las personas cercanas a mí saben sobre la persona y lo que pasé con la persona, me dicen que lo único que hizo fue como tenerme ahí, y luego me dejó o querer tenerme ahí disponible para cualquier cosa y yo no quiero creerlo, Quiero creerle por la amistad que tuvimos, que quiero tener pero por ahora como le dije me cuesta madurar la idea. Hay momentos en que pienso de manera fría y práctica y digo ¡POR QUÉ ME COMPLICO TANTO! y cuando viene eso me da ganas de saludar y abrirme como lo solía hacer. Quizás en su momento, quizás y sí, quizás y algún día en la vida lo conozca cara a cara y podamos salir, interactuar y hablar de la vida.
Tendría que estar haciendo algo productivo en este momento, en productivo me refiero a repasar temas de inglés, que hoy tengo clases pero no me siento motivada de ir, como me he venido sintiendo días atrás. Siento que no es lo mismo como cuando iba estando en el otro trabajo. No sé si es que ya condicioné que es el nivel o simplemente que mi mente anda divagando en otros asuntos y no puedo concentrarme en el tema. Quisiera dejarlo, he pensado en dejarlo, he pensado en no seguir y retomarlo realmente cuando sienta que mi mente y cuerpo me lo pide, porque siento que estoy yendo por ir, porque en fin tengo qué pero no un "voy porque quiero, porque tengo ganas" como antes, como antes de elegir la carrera. Cuando me siento abrumada y frustrada traigo a mi mente ese origen, de qué si hubiera sido valiente y me hubiera salido de la carrera no estaría pasando por todo esto. Pero quizás esto no es así, quizás sí estoy hecha para la carrera pero mi lado cobarde y yo niño aflora, queriendo evitar responsabilidades.
Mis prioridades han tenido que cambiar, cuando estaba en mi otro trabajo sentía que tenía más tiempo, ahora no, no sentía miedo, ahora sí. Sentía cansancio, producto lógico de una semana cansada pero esta vez no quiero que llegue el lunes, me da pavor, me atemoriza y más aún ahora que tendré que manejar un grupo, que nunca antes lo hecho en mi vida. Lo más paradójico es haber querido un trabajo porque ya estaba cansada y aburrida de estar en nada, de ver que no tenía ingresos, de estar pidiendo dinero y ahora que ya cuento con un ingreso propio no sentí esa felicidad. Quizás es porque siento que no he estado haciendo mucho como para merecerlo. Yo tenía pensado irme en un mes, porque sentía y aún siento que no me hallo, que extraño el otro ambiente donde me sentía cómoda. Otra paradoja es haber leído casos y proyectos interesantes y haber pensado en un momento que me gustaría ser así o pertenecer ahí y ahora pudiendo quiero escapar.
Me abruma no saber por dónde empezar, siento temor nuevamente, siento que quiero pero no quiero, siento que otra persona tiene que estar ahí diciéndome qué o qué no hacer y sé que eso es malo, no puedo vivir dependiendo, otra paradoja aquí, y es que en este transcurso de ya no contar con esa persona, de mi segundo coma me dije a mi misma que quería aprender a ser independiente y segura y estoy así, jodida. Posiblemente es porque es una reacción normal, el sentir todo este miedo, ansiedad porque es algo nuevo a lo que no he estado acostumbrada, las personas me dicen que lo vea como un reto, yo sólo escucho. Intento motivarme, a veces lo consigo, otras veces no. Mis emociones no andan bien, no son constantes y honestamente quisiera mandarlo todo a la m y otras tantas me digo no es complicado, sólo es cuestión de organizarse y saber por dónde empezar y luego nuevamente el miedo, los temores aparecen a frenar pensando en el futuro y en el pasado dejando de lado el presente, me duele la cabeza (como ahora) y lo único que quiero es escapar, gritar, llorar, no sé si me estaré volviendo loca, o es propio del estrés pero no me gusta como estoy ahora, como estoy sintiendo.
Siento que he dejado de ser yo como era antes, no sé si sea parte de la crisis existencial, parte del cambio, parte de la madurez, parte de crecer y que te duela, parte de adaptación, parte del afrontamiento, parte de tantas cosas que asusta. Lo único que quiero es estabilizarme y callar estas voces internas que no me hacen bien, que se canalizan en mi cuerpo con malestares como dolores de cuerpo y cabeza, volver a ser como antes, tranquila, sin preocupaciones. Quizás si dejo esto luego me arrepienta, pero algo que siento es que no puedes permanecer donde no te sientes a gusto, donde te sientes inquieta, donde te sientes intraquila, donde te frenas y no te sientes feliz. Donde cada día tienes que levantarte pensando que ya se acabe el día y volver a casa, y así hasta llegar a viernes y llegue fin de semana al fin y lo único que quieras es enrollarte en tu cama, y dormir para no pensar en lo que vendrá, ver esa manera como la forma de matar y evadir problemas, lo cual no está bien.
Puede sonar frívolo pero me llega, pero ver los tutoriales de Youtube de los Youtubers a los que sigo me motivan, sus viajes y las cosas que hacen me resultan increíbles, y cada vez que puedo estar bajoneada, evoco los recuerdos y disminuye un poco el bajón. Se puede ver o pensar que es un trabajo fácil, que se la llevan fácil, pero yo creo que todo cuesta. Algún día, que yo espero que proximamente así sea verme así.